No podía dejar de compartir con todos ustedes las Leyes que debemos conocer, las cuales nos protegen para no sufrir abusos por parte de las autoridades o de los encargados de los establecimientos a los que acudamos mientras vestimos o vivimos como chicas (o como varones). Estas leyes vienen en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. (Si se encuentran en otros países de latinoamérica es importante que investiguen las leyes locales).

 

Artículo 1

En los Estados Unidos Mexicanos todas las personas gozarán de los derechos humanos reconocidos en esta Constitución y en los tratados internacionales de los que el Estado Mexicano sea parte, así como de las garantías para su protección, cuyo ejercicio no podrá restringirse ni suspenderse, salvo en los casos y bajo las condiciones que esta Constitución establece.

Las normas relativas a los derechos humanos se interpretarán de conformidad con esta Constitución y con los tratados internacionales de la materia favoreciendo en todo tiempo a las personas la protección más amplia.

Todas las autoridades, en el ámbito de sus competencias, tienen la obligación de promover, respetar, proteger y garantizar los derechos humanos de conformidad con los principios de universalidad, interdependencia, indivisibilidad y progresividad. En consecuencia, el Estado deberá prevenir, investigar, sancionar y reparar las violaciones a los derechos humanos, en los términos que establezca la ley.

Está prohibida la esclavitud en los Estados Unidos Mexicanos. Los esclavos del extranjero que entren al territorio nacional alcanzarán, por este solo hecho, su libertad y la protección de las leyes.

Queda prohibida toda discriminación motivada por origen étnico o nacional, el género, la edad, las discapacidades, la condición social, las condiciones de salud, la religión, las opiniones, las preferencias sexuales, el estado civil o cualquier otra que atente contra la dignidad humana y tenga por objeto anular o menoscabar los derechos y libertades de las personas.

 

 

Es importante que cada uno tengamos en nuestro hogar la Constitución PolĂ­tica de los Estados Unidos Mexicanos, para que conozcamos completos cada uno de los artículos aquí citados y todos los que conforman este importante documento.