Siguiendo con las ex-parejas, una magnífica amiga me regaló unos minutos de su tiempo y una maravillosa entrevista acerca de su relación con un chico travesti:

Ingrid: ¡Hola! ¿Cómo estás?

Morelita: Muy bien, acá dando lata, como siempre.

Ingrid: Muchas gracias por querer participar. ¿Te parece si comenzamos?

Morelita: Claro que sí.

Ingrid: ¿Cómo conociste a tu ex pareja?

Morelita: Por medio de internet.

Ingrid: ¿Supiste desde el principio sobre su travestismo?

Morelita: No, lo compartió a partir de sexto mes de noviazgo.

Ingrid: ¿Conocías el tema?

Morelita: No; de hecho, relacionaba ese gusto con el sexoservicio.

Ingrid: ¿Y cómo te dijo sobre su afición por la ropa de mujer?

Morelita: En una noche de pasión. Jajaja... Es broma. Me lo dijo una tarde-noche, dentro de un juego de confesiones. Un estilo de "Verdad o reto". Sacó el tema y, obviamente, sus facciones cambiaron; se puso muy, muy nervioso... "Quiero confesarte algo. Es un poco delicado". En broma le dije: "Mientras no me digas que eres gay, no veo tanto problema". ¡Uy! Se puso mucho más nervioso. Le temblaban las manos. Me acerqué y le dije que me dijera. Me estaba preocupando realmente. Con mirada temerosa me dijo: "Soy travesti". Ya te imaginarás... Yo me quedé con cara de "¿Qué?", él intentaba evadir, por un momento, contacto conmigo. Realmente mi cara de "¿Qué?" no era con signos de exclamasión, era más bien de desconocimiento; no supe qué me había dicho. Después de unos instantes respiré. Él también respiró y, por fin, pregunté: "¿Qué es eso?". Me explicó en la medida que su nerviosismo le dejó. Que le gustaba vestir ropa de mujer, pero eso no influía en su sexualidad. Le pedí me diera más información y en esa época teníamos mucho contacto con internet. Al otro día imprimimos varias hojas; incluso encontré un tratado bastante interesante, ¡Uy! Me has hecho retroceder casi 10 años. Jejeje...

Ingrid: Lo sé y dime ¿Encontraste mucha información o más pornografía?

Morelita: Buena pregunta. Recapitulando, creo que fueron más imágenes grotescas (en ese momento para mí) que una dinámica y real información. Encontré varios artículos interesantes. Pocos, muy pocos, realizados desde el punto de vista de una mujer biológica; la mayoría era de travestis mostrando la misma situación en que me encontraba.

Ingrid: ¿Qué pasaba por tu mente?

Morelita: Eran muchas cosas. Conforme pasaban los días y veía artículos de diferentes situaciones, me hacía dudar mucho. Encontré un artículo de una mujer que tenía como pareja un travesti, en un inicio heterosexual; sin embargo, con el paso del tiempo el travesti terminó separándose de ella por otra pareja hombre. Eso me cayó como hielo en un cuerpo desnudo.

Ingrid: Me imagino.

Morelita: Llegas al punto de no saber qué hacer o pensar, porque tienes testimonios de parejas que iniciaron como uno y no tuvieron "un final feliz"; pero, por otro lado, no te dejas desconfiar de lo que dice tu pareja.