Los ciclos de la vida:

México, D.F. a 24 de Abril de 2008

 

Hoy quiero hablar sobre este interesantísimo tema, porque me llama mucho la atención la cantidad de ciclos que hay dentro de otro ciclo. Me recuerda a mis clases de matemáticas cuando veíamos conjuntos... =D

La vida, para comenzar, es nuestro ciclo principal; un ciclo que inicia y termina con la vida misma. Pero dentro de este gran ciclo hay muchísimos ciclos que vamos viviendo a lo largo del tiempo. Ciclos tan distintos como una amistad, unos estudios, un trabajo, una temporada deportiva y un amor. Pero no por ser distintos dejan de ser un ciclo, una etapa, un escalón, un momento importante en nuestras vidas.

Por lo regular no le damos importancia a los inicios de los mismos, porque no sabemos si durarán; y otras tantas sufrimos por el final de estos ciclos, cuando deberíamos alegrarnos de haberlos vivido.

Me explico: Cuando comenzamos una relación, ya sea de amistad, familiar o de pareja, comienza un ciclo con cada una de estas personas. A veces estos ciclos terminan con una pelea, un malentendido, la distancia o por un deceso (la muerte de alguien).

Pero ¿Qué es lo que pasa en estos finales? Por lo regular lloramos, nos enojamos, nos deprimimos y demás, cuando deberíamos alegrarnos de haber sido parte de ese ciclo, por haberlo vivido de la manera que haya sido; porque gracias a esos momentos somos hoy como somos, además de que muchas personas nunca tienen la oportunidad de vivir esos momentos o de conocer a esas personas que ya no son parte de nuestra vida.

La felicidad es de instantes, y así debemos tomar estos ciclos como instantes que hay que disfrutar en su momento, pero sin aferrarnos a los mismos; ya que puede ser peor el aferrarnos a algo que ya no nos beneficiará en nada que el darle paso a un nuevo ciclo.

Un ejemplo claro son las relaciones de pareja o de amigos; aunque hayan sido maravillosos estos ciclos en su momento, éstos terminaron; y terminaron por algo. ¿Para qué nos aferramos a una persona o a una situación que ya no nos beneficia y que, por el contrario, nos puede llenar de enojo, rencor y frustración? Algunas respuestas pueden ser costumbre (como dice Juan Gabriel en una de sus canciones), otras pueden ser por miedo (a lo nuevo o a lo desconocido) o por tener compañía y no estar solos.

Ninguna de estas respuestas es válida para sacrificar nuestra propia vida y felicidad, porque no sabemos el tiempo exacto que durará el más importante de nuestros ciclos. Así que aprendamos a cerrar cada ciclo en nuestra vida, para tener oportunidad de comenzar y disfrutar los nuevos ciclos que lleguen día con día a nuestras manos.

Como leí hace poco en una frase del messenger de una amiga "No es lo que pierdo si no lo que ganaré" y es muy cierto. ¿Cómo sabremos que nos darán los nuevos ciclos si no les damos la oportunidad de que comiencen?

Cuídense mucho, disfruten cada ciclo en su vida y alégrense de terminar cada uno de ellos, porque vendrán nuevos ciclos y el aprendizaje de los anteriores nos servirá para disfrutar más lo que venga enfrente.

¡Sean felices y que Dios los bendiga!

 

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