Vanidad, ¿Cualidad o Defecto?

México, D.F. a 2 de Abril de 2007

 

Cada ser humano cuenta con un porcentaje de ella. ¿Qué tan buena es? Pues todo depende; como dicen los anuncios de bebicas alcohólicas: "Nada con exceso, todo con medida".

Esta palabra, acción o actitud la encontramos mencionada en los 7 pecados capitales; ya que la misma puede llevarte a deteriorar tu salud hasta la muerte.

Si nos enfocamos en el plano de la comunidad transgenérica, travesti o transexual, la vanidad puede ayudarte a tratar de mejorar tu imagen, tus movimientos, actitudes y demás para lograr una autosatisfacción, un incremento de la autoestima y hasta seguridad, cuando el espejo y/o las personas te lo hacen ver. Pero también puede volverse algo letal cuando no sabes cómo detenerla.

Muchas transexuales y travestis han muerto por falta de cuidado. Algunas mueren en cirugías hechas en lugares no autorizados, otras por automedicarse, algunas otras se inyectan sustancias (como aceite de cocina) para aumentar volumen en labios, busto, caderas, muslos, etc. Las cuales afectan el organismo de distintas formas; unas más mueren de anorexia o bulimia.

¿Hasta dónde el ser bonita(o) o tener un cuerpo de revista nos asegura la felicidad? ¿Cómo saber si las personas que me siguen lo hacen sólo por mi apariencia o por mi forma de ser? ¿De qué me servirá estar preciosa si mi salud no me permitirá salir de la cama o del hospital? ¿Hasta dónde empleo el físico para tapar los huecos emocionales que tengo?

Definitivamente todo debe equilibrarse; nos podemos ver bien sin necesidad de arriesgar nuestra salud. Desgraciadamente, muchas amigas transexuales recurren a estos métodos porque viven del sexo-servicio o del show, en el cual la imagen cuenta mucho para que las prefieran sobre otras candidatas; pero al no contar con los recursos económicos, se ven orilladas a utilizar métodos que ponen en riesgo su salud. Para mí la salud es lo primero, pero a veces el hambre es más fuerte que la mente.

Pero está el otro lado de la moneda, aquellas personas que sólo piensan en su físico por el "Estatus Social", el "Qué dirán" o, simplemente, por ser el "centro de atención"; lo malo es que sustituyen su baja autoestima con una imagen de "plástico", que si nunca se trabaja, se sufrirá más conforme pasen los años, llegando a la muerte sin haberse aceptado y amado jamás.

Creo que antes de preocuparnos por nuestra belleza externa, debemos preocuparnos por nuestro interior, por estar bien emocional y físicamente; de ese modo, si, aparte de eso, nos vemos bien, seremos unos seres plenos, felices y contentos con lo que somos y proyectamos.

Ésa es, para mí, la verdadera belleza del ser humano.

¡¡¡ Gracias y que Dios los bendiga !!!

 

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